domingo, 19 de septiembre de 2010

A Sonita

Unos ojos obscuros me sonríen. Tu pelo negro juega con tus manos. Te he visto danzando de una manera tan hábil y mágica ke me siento orgullosa de ti. A través de vidrio observé tu sonrisa, e hiciste un gesto agradable a mis ojos. También sonreí, pero no me miraste; estabas tan concentrada en tu cuerpo...
Luego se acabó la magia: dejaste de correr, de saltar, de bailar y todo volvió a ser como antes.


Algún momento de 2001

No hay comentarios:

Publicar un comentario